lunes, 23 de marzo de 2015

Tres vidas


Hay un camino junto a un lago,
bajo un árbol extraño y denso,
donde se bifurcan tres vidas,
tres razones de lo incierto.

A los quince elegí la que descendía,
cuesta abajo, simple y rápida.
Sin miedos, de sangre fría,
el sitio casual para una joven lápida.

Un mural de sensaciones,
el local del tahúr tiempo.
Un camino que has de desandar,
si no quieres acabar muerto.

A los treinta elegí la que asciende,
la que te encoge el corazón.
Bombeando para subir la cuesta,
donde espera el amor.

y llegué a lo más alto,
a la cota acostumbrada,
y el miedo al día a día,
tiró de mi, a que bajara.

Ahora tengo cincuenta,
y he vuelto bajo el árbol.
Estoy mirando a la tercera,
la que es llana como un manto.

Me han dicho que es muy corta,
que atraviesa un viejo prado.
La experiencia, que ya es mi sombra,
Me dice que disfrute un rato del lago.

Hay un camino junto un lago,
bajo un árbol extraño y denso,
donde se bifurcan tres vidas,
tres chisteras para un mago.

3 comentarios:

  1. Madre míae has dejado de piedra.Es una poesíamucho más que genial!!!

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