martes, 7 de octubre de 2014

¿Quién soy? relato participante en el 4º CONCURSO "ARMA UNA HISTORIA BASADA EN UNA IMAGEN"



Si se esforzaba un rato, concentrado en la confortabilidad y mutismo de su rincón preferido, todavía podía recordarlo. Aquel que sus amados padres le otorgaron en el mismísimo momento de concebirlo, refrendado a orillas del mar con una espectacular ceremonia a la luz de la luna, aquella noche del solsticio de verano, treinta y ocho años atrás. Pero no lo conseguía todas las ocasiones. No siempre.

Eran demasiado permanentes los instantes en que había sido sustituido por un número, que su bien entrenada memoria para los dígitos era incapaz de recordar letras que no fueran acompañadas de alguna cifra.

Pasaporte, DNI, Seguridad Social, claves de acceso, Nick, Cuenta Corriente, Nº de referencia de pasajes… reservas de hotel… restaurantes… compras de todo tipo. Incluso en la cola de la carne o el pescado podría ser el 044 ó 097. Hasta en el móvil, ya no le hacían falta ser reseñados, los propios números de teléfono bastaban para reconocer quien había enviado una foto graciosa o un vídeo muy subido de tono.

Y tan difícil como le resultaba volver a recordarlo, lo olvidaba.

Ni los rostros con los que se cruzaba a diario le referenciaban otra cosa que no fuera la numeración específica de un dorsal en el equipo de basket del colegio, o la cantidad de sueldo que recibían, en sus correspondientes trabajos, un cliente tras otro al pasar por su ventanilla del banco.

Cuántas veces se reprochó no haber saltado para gritarlo al escuchar al portero de su edificio, el tipo del gas, incluso a su cartero, repetir… ¿está el del quinto? Tantas como ocasiones en las que alguien desistió de garabatearlo en una carta, si se la devolvían por errar, equivocando el piso y la letra.

Pero él no quería renunciar, no, aunque le fuera la vida en ello. Y por eso lo escribía cada vez que tenía oportunidad, por respeto a ellos, a los que tanta ilusión pusieron en hacer aquella preciosa ceremonia fuera de su tiempo. En su memoria.

Aquí y allá, en paredes recién pintadas, bajo el novísimo anuncio de la última película estrenada, en la prensa del bar habitual, incluso en los vasos de tubo donde servían las exóticas bebidas de “el cubanito”, ese local de moda en la esquina de la treinta y siete con la seis, ¡como no!.

Ardua tarea, pero inmensamente satisfactoria. Y cuanto más adornaba la ciudad con él, más feliz se sentía. Llegando a no poder evitar trazarlo hasta en los asientos del autobús número diecisiete, el cual usaba a diario y en el que habían renovado la tapicería recientemente. Es por ello que no tardó en ser parte notable de las vidas de sus conciudadanos, encontrándoselo impreso por doquier.

Colmando toda su alegría al ser noticia relevante en las principales cadenas nacionales, donde lo comparaban, intentando identificarlo sin lograrlo, con un rebelde hastiado de la moralina política, enfadado con el progreso, inapropiado y partidistamente salvaje, de su ciudad.

Disfrutando como un crío, en el confort de su sillón escogido con selecto mimo, en la seguridad de su casa, recordando con cariño y respeto a sus progenitores. Sonriendo feliz. ¡lo había logrado!. ¡Todos le conocían ya!.

Y fue entonces cuando pudo descansar. Inclusive, conmemoraban su aniversario, aquel día que decidió darse a conocer al mundo. Reivindicando su nombre por encima de todo. Su simple, pero exclusivo nombre, el que todos ya recordarían hasta que llegase su hora. A él, a ese lunático que escribió su nombre hasta la saciedad, sin que nadie lo advirtiera: [20.5.19.7.5.26]

 Posdata. El código es tan Asiduo, Bueno y Clásico, que no os lo pondré fácil 


16 comentarios:

  1. ¿Sergey era su nombre? ¡El nombre del hombre número! Menuda historia, fantástica!

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    1. Estimada Bea. Primero: agradecerte que hayas sacado un rato para leerlo. Segundo: creo que lo has disfrutado, a tenor del resultado, y por ello lo agradezco doblemente.

      Saludos

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  2. ¡Alucinante Carlos! ¡Menudo pitagórico el prota! Brutal. Un saludo

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    1. Estimada Ana. Muchas gracias por leerlo, espero que lo hayas disfrutado.
      Saludos.

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  3. Muy buena historia Carlos, el hombre de los dígitos, el ABC no me lo penes fácil, buena suerte en el concurso :)

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    1. Estimada Alejandra. Gracias y gracias por leerlo. Seguro que te fue fácil.

      Saludos

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  4. Una historia muy original y mágica. Me gustó mucho.
    Abrazo, [3.1.19.12.16.20]

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    1. Muchas gracias Fernando, gracias por leerlo y entenderlo.

      Un saludo y que deseo muchísima suerte.

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    2. No, que deseo. Te deseo muchísima suerte.

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  5. Muchísimas gracias Estela, y gracias por leerlo, en definitiva eso es lo que deseamos todos.

    Un abrazo enorme.

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  6. Me ha encantado este relato, espero que tengas
    mucha suerte.

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  7. Me ha gustado e intrigado mucho tu relato Carlos. ¡Suerte en el concurso!. Un abrazote :)

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  8. Muy interesante este personaje que has creado..!! Merece la pena co nocerlo sin duda pero me declaro igual de incapaz de comprender los números como de soportar la presión de la curiosidad..Espero que lo hagas público cuando estimes oportuno..Saludos Carlos, tendrás la suerte del que se la supo labrar :)

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