Se pasea la
tarde en un murmullo de silencio
Se pierde el
contacto, el origen y el tiempo
Estoy al
borde de saltar con los brazos abiertos
Y olvidarme que
será avanzar en lo incierto
En la penumbra
que entumece mis labios
Acotando el sonido
que me hace estar harto
De escuchar
la misma voz que estrecha ese marco
Que encierra
las razones de mi propio espacio
Y cierro los
ojos para buscar tu recreo
Sin pensar
que pasará si no lo encuentro
Si al final
de mis dedos no hay más que tormentos
Cuando la
noche me llama, acabado el paseo
Y vuelvo al
contacto, el origen y el tiempo
Y casi no
recuerdo qué ocurrió en mi sueño
Sólo que
respiraba en periodos pequeños
Y que mi razón regresó por fin a su templo
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