Solemos
pensar que lo hemos dado todo
Que
la botella en la mesa ha quedado vacía
Y
tan lejano, un frío invierno, mientras tiritas
Descubres
unas tristes gotas que aún contenía
Incapaz
de doblegar al tiempo, ahora gritas
Sintiendo
que es tarde para aliñar toda una vida
Solemos
pensar que nunca se repetirá
Que
el martillo al dedo no volverá a golpear
Pero
tus ojos a la memoria le pedirán
Que
permanezcas atento, y que no dejes de mirar
Esas
señales que crees dejar tan atrás
Y
si el pié se hunde, vuelve a caminar
Solemos
pensar que todo es igual
Que
amontonamos, como sacos, soledad
Que
no hay nadie ahí fuera, que sea real
Sin
embargo el martillo la botella romperá
Para
quebrar tus silencios y darte la libertad
De
pensar que no hay nada escrito, si hablamos de amar
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